Mi categoría principal de películas para analizar — son las películas basadas en hechos reales. Sin embargo, esta vez habrá una excepción, y vamos a hablar de una película amable y familiar.
El protagonista es un chico normal, Paul Carpenter, que consigue unas prácticas en una misteriosa empresa. Muy pronto se da cuenta de que no es una simple oficina, sino un lugar donde la magia es parte del negocio. La empresa está dirigida por un ejecutivo carismático pero claramente no el más amable, y cuanto más avanza la trama, más evidente se vuelve que detrás de toda esta «corporación mágica» se esconde algo más.
La película de dos horas se ve en un suspiro — como si durara una hora como máximo. Christoph Waltz, a quien por sus películas anteriores asocio como villano, también aparece aquí en un papel negativo. Aun así, incluso aquí su papel resultó ser diferente a todos sus otros papeles.
En el lado negativo: esta película es de las de «ver una sola vez» y a veces tan simple que dan ganas de decir «podría haber sido mejor». Sin embargo, esa misma sencillez es la gran ventaja de la película. Así que esa única vez seguro que la disfrutarás, sobre todo si eres fan de Christoph Waltz.