«Selva de asfalto» — es una película sobre trabajadores de ambulancias en el Nueva York moderno, cuya atmósfera recuerda mucho al oscuro Nueva York de los 90 y principios de los 2000. Desde los primeros segundos, la película nos prepara para la acción constante, el trapicheo y la brutalidad que acompañarán al espectador durante todo el visionado. Los planos son muy cortos, con mucha luz brillante y destellos de las balizas de las ambulancias. La película está rodada como si el espectador estuviera sentado en uno de esos vehículos. Todo esto crea una sensación de presión emocional constante, mostrando que cada segundo cuenta para el médico, pero ni siquiera su rapidez garantiza el éxito en salvar una vida.
Gran parte de la película está rodada de noche y muestra turnos nocturnos, donde los protagonistas acuden a llamadas en las situaciones más diversas en una ciudad llena de psicópatas. Por eso, los socorristas se encuentran con insultos y una total falta de agradecimiento a cada paso.
Los caracteres de los protagonistas están elegidos como si fueran personajes de «El jardín de los cerezos» de Chéjov. Está la víctima — el protagonista, un joven llamado Olli Cross, que acaba de empezar en este trabajo. Está el oportunista — su experimentado compañero Gene Rutkowski. Y está LaFontaine — un hombre que ya ha sido completamente absorbido por el entorno y se siente como pez en el agua, tan loco como muchos de los pacientes que aparecen en la película.
La película plantea un montón de problemas. En la superficie están la soledad, el agotamiento emocional, la indiferencia de la sociedad, los traumas psicológicos y los destinos de personas que ven a diario los peores lados de la vida. Si profundizamos un poco más, veo otros dos problemas que no se pueden pasar por alto.
El primero es: ¿cómo no volverse loco en ese entorno, no perder la humanidad y seguir siendo uno mismo? ¿Hay que convertirse en oportunista, quedarse como víctima y, al final, cómo no enloquecer y no convertirse en un psicópata? ¿Cuánto tiempo puede una persona soportar el dolor ajeno antes de empezar a derrumbarse?
El segundo tema, no menos importante, es la honestidad y la elección moral. Viviendo en paz con la conciencia, ¿hay situaciones en las que hay que sacrificarla cuando están en juego la carrera y el destino de un amigo? ¿Y es realmente tu amigo si no comparte tus valores morales?
Esta película sin duda hará reflexionar sobre muchas cosas. Por mi parte, recibe una calificación muy alta, así que sin duda iría al cine a ver otras películas de este director.